Mi experiencia practicando Shibari y por qué lo recomiendo

Placer. Fue la primera sensación que experimenté durante mi primer contacto con el shibari. Estaba hipnotizada cuando vi por primera vez aquel “baile” entre dos personas en aquella instalación de arte suspendida. Era tan agradable visualmente... Nunca se hablaron pero parecía que se entendían completamente. Estaban creando algo juntxs y dejando que todxs observaran su intimidad, su vulnerabilidad, su poder erótico. Me enganché. Tenía que saber qué era lo que acababa de presenciar. Esta mujer parecía estar levitando, suspendida por unas cuerdas entre dos puntos de anclaje en una especie de silla gigante con cuernos a cada lado. Era shibari.

Después de esta experiencia, pasó algún tiempo hasta que finalmente decidí ir a una sesión para vivirlo en mi propio cuerpo… Antes de ese momento no sabía que tenía la capacidad de viajar en el tiempo, de desvincularme de mi cuerpo, de encontrar ese lugar tranquilo, dulce, donde todo está en calma. Algunas personas llaman a eso meditación. Yo lo llamo magia. Fue tan surrealista. Solía ​​sentir que no podía relacionarme con los demás cuando probaba yoga, o iba a talleres de respiración, o cualquier otra actividad que te lleva a ese lugar tan astral… hasta que estuve atada. 

Cuando me despertó el rigger (la persona que ata), me sentí como si me despertaran después de la anestesia; un poco triste porque el viaje había terminado pero lo suficientemente feliz de volver a mi cuerpo físico. Estaba babeando, soñada y, sinceramente, un poco asustada por lo que acababa de suceder. Finalmente sentí "eso" que jamás pensé que sería capaz de lograr en un espacio mental y se sintió demasiado bien

Conforme fui profundizando en el estudio del Shibari, descubrí que ese estado mental se debía a que durante esta práctica la actividad en la corteza prefrontal se calma y se vuelve menos activa mientras que otras partes del cerebro se vuelven más activas. Básicamente, esto significa que accedí a lo que la gente considera "flow state", lo que me permitió ser más consciente de la experiencia de mi cuerpo y experimentar sentimientos increíblemente placenteros.

Con el tiempo, ese lugar eufórico que se denomina "rope space" en el mundo del Shibari, se convirtió en mi versión de la terapia autoprescrita*. Hay un ritual para ello: la preparación, la cuerda, los patrones que empiezas a reconocer, el cuidado posterior. A veces tenía momentos de diálogo interno compasivo o validando emociones y otras veces me acercaba más a mi lado oscuro y aparecían algunas verdades duras y casos previos de trauma. Siempre hay riesgo en la autoconciencia, pero la cuerda me dio la libertad de explorarlos en un lugar seguro y en mis propios términos.  

Shibari beneficios y formas de practicarlo

 

Muchas personas se preguntan por qué la gente practica Shibari. Y aunque hay infinidad de razones, yo estoy realmente convencida de que la dualidad de la práctica es lo que más atrae: Hay suavidad y fuerza. Vulnerabilidad y estructura. Placer y Dolor. Cercanía y Soledad.

Además, existen múltiples beneficios de practicar Shibari:

  • Trabajo emocional.

    El Shibari y las prácticas de kink promueven el autoconocimiento y el trabajo emocional. Tienen beneficios similares a la atención plena, pues estar atadx requiere que te concentres en el momento presente para explorar tu propio espacio interior y puede ayudarte a alcanzar un estado alterado de conciencia. Durante estas prácticas se pueden confrontar historias y dinámicas abusivas, abordar problemas de vergüenza y afrontar discapacidades físicas o condiciones dolorosas. 
  • Hacer comunidad.

    ¡Let your freak flag fly!....o no. Realmente no importa. Puedes ser alguien muy abiertx hacia tu amor por Shibari, alguien a quien le gusta participar activamente, compartir consejos e imágenes, o incluso alguien que tal vez solo asiste a eventos para verlo desde lejos. Y eso está bien. Ser parte de la comunidad de kink/rope es una excelente manera de hacer amigxs (sí, sólo amigxs), conocer parejas (para jugar o románticas), educarte o informarte sobre diferentes temas o simplemente convivir. 

  • Es personalizable a tus gustos e intereses.

    Aunque existen patrones para crear ataduras estéticamente agradables y, obviamente, ciertas cosas de seguridad que se deben cuidar, dentro del shibari hay infinidad de formas de practicarlo y de atar. Puedes configurar tu práctica a lo que se sienta bien para ti. La única regla verdadera es el CONSENTIMIENTO. 

  • Es más que sexo.

    Puede ser sexual, pero también puede no serlo. Contrariamente a la creencia popular, no necesariamente requiere orgasmo, desnudez o contacto genital. Shibari es una práctica en la que puedes descentrar el enfoque de los cuerpos como el núcleo de la actividad sexual e ir más allá de los aspectos físicos. Sobre todo, se trata más de la transparencia emocional y erótica. El shibari puede crear momentos de cercanía intensa y también una gran cantidad de emociones como la aceptación, el amor, el bienestar, la vulnerabilidad, el orgullo y el deseo, mientras que la otra persona no busca nada más que estar allí contigo acompañándote en tu viaje. 
  • Mejora tus relaciones y crea intimidad.

    Para atar y participar en shibari, que técnicamente es una forma de restricción en BDSM, se requiere cierto nivel de confianza, comunicación y habilidades de negociación, todo lo cual permite crear una intimidad erótica extraordinaria que exceda las de las relaciones sexuales ordinarias. En lugar de centrarte en los cuerpos, puedes llegar al mundo interior de tu pareja para apreciar su singularidad. Diversos estudios han reportado que las personas que participan en estas prácticas experimentaron mayor cercanía en la relación después de una interacción de BDSM/kink. 
  • Es sexy.

    Estar restringido físicamente, ya sea con cuerdas o cualquier otro tipo de bondage casero, no implica necesariamente una estimulación dolorosa. Se trata más del símbolo del poder. Dar, tomar, intercambiar poder entre parejas puede ser muy HOT y excitante sexualmente. ¿Sabías que estos ejercicios de poder excitan sexualmente a aproximadamente la mitad de la población adulta en general? En un estudio, los investigadores encontraron que el 59% de las participantes que se identificaron como mujeres y el 72% de los participantes que se identificaron como hombres habían fantaseado con ser atados por una pareja y que el 58 % en el grupo de mujeres y el 65 % en el grupo de hombres habían fantaseado con atar a una pareja.  Así que si crees que esto puede ser sexy, ¡no estás solx!


En general, el shibari puede ser muchas cosas para muchas personas. Practicar shibari y explorar tu creatividad, ya sea sexual o no, puede brindar experiencias positivas y oportunidades para el crecimiento y la reflexión. A través de la exploración con la cuerda, podemos abrirnos a la sanación, la conexión interpersonal y la resiliencia emocional

Si quieres obtener más información sobre shibari, kink o cualquier otro recurso de BDSM, puedes encontrarme en mis redes sociales. ¡No dudes en enviarme un mensaje con cualquier pregunta, comentario o incluso, si deseas aprender a atar o experimentar cómo te atan!

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Redactora invitada: Blue es fundadora de Shibarimx, un espacio seguro e inclusivo donde puedes aprender a hacer Shibari, así como otras prácticas kink.

 

Be safe. Be kinky. Toma agüita. 

 

*Ten en cuenta que el shibari no es un sustituto de la terapia realizada por un profesional con licencia ni defiendo su uso como tal. La terapia es genial, así que si sientes que necesitas apoyo adicional no dudes en acudir :) 

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